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¿Qué es la artrosis?

¿Qué es la artrosis?

La artrosis se define como el desgaste progresivo del cartílago articular. Origina dolor, rigidez e incapacidad funcional. Este desgaste de las articulaciones se puede producir por el uso con la edad, y  debido a defectos congénitos del cartílago.

La artrosis  aparece cuando se produce un desequilibrio entre la fabricación y la destrucción del cartílago. En este momento disminuye el grosor del cartílago y se produce un acercamiento de los dos extremos óseos (pinzamiento articular) comportando fisuras en el cartílago, que alcanzan hasta el hueso por debajo. Este será el proceso de degeneración del cartílago articular, que posteriormente conducirá a la destrucción de la superficie articular. La frecuencia de afectación aumenta con la edad, aunque no es consecuencia ineludible del envejecimiento articular.

La artrosis puede afectar a todas las articulaciones del cuerpo, pero aparece con mayor frecuencia en las articulaciones de carga (rodilla, cadera), así como columna y dedos de las manos.

Existen determinados factores que aumentarán el riesgo de padecer una degeneración del cartílago articular, como son la obesidad, la sobreactividad física y laboral, y la carga genética o herencia.

La enfermedad degenerativa del cartílago evolucionará en diversas fases. Inicialmente este cartílago se torna blando y quebradizo, perdiendo la elasticidad normal. En una segunda fase se adelgaza, y en la fase final el extremo de hueso deja de estar recubierto por cartílago, quedando expuesto a la fricción y a la carga para la cual no está preparado.

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Imagen obtenida durante una artroscopia de rodilla. Donde se observa desgaste del cartílago avazado, con exposición de hueso.

El hueso en este momento se torna más duro y compacto para resistir dicha presión, crece en los extremos formado “osteofitos” y al aumentar el roce y la fricción disminuye el balance articular.

El síntoma fundamental de la artrosis es el dolor, que aparece con el movimiento o la carga de la articulación inicialmente, y que en fases avanzadas puede aparecer en reposo. De la misma manera pueden oírse o notarse crujidos y crepitaciones con la movilización, así como engrosamiento y deformidad articular. Pueden darse episodios de inflamación articular con derrame e hinchazón. La atrofia del músculo provocará dificultad de movilidad así como inestabilidad e inseguridad. El dolor podrá irradiarse a otras estructuras cercanas, como muslo y pierna, o brazos y piernas en la artrosis de la columna. El cartílago no tiene terminaciones nerviosas, cuando duele la artrosis el dolor reside en la afectación de las estructuras vecinas.

El diagnóstico se realizará mediante la clínica y exploraciones radiológicas básicas. El cartílago no es visible directamente en la radiografía, pero hay una serie de signos que nos permitirán afirmar que estamos ante una artrosis, como son el pinzamiento artifcular ante la disminución de la altura entre los dos extremos óseos, la reacción del hueso subcondral que se torna más blanco (escleroso) ante el rozamiento persistente y la formación de hueso nuevo (osteofitos) alrededor de la articulación.

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Radiografía que muestra la artrosis de rodilla.

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Radiografía que muestra la artrosis de cadera.

 

El análisis del líquido articular será normal en la artrosis, y su evacuación podrá aliviar el dolor. Será importante recordar que no siempre la clínica concuerda con los hallazgos radiológicos, habrá pacientes con dolor incapacitante y pocos signos radiográficos de osteoartrosis, así como pacientes con dolor bien tolerado con radiografías que presentan cambios artrósicos avanzados.

Se tiene que tener presente que la artrosis es una enfermedad crónica que se desarrolla a lo largo de muchos años. A pesar de esto, no siempre es progresiva ni da sintomatología y no está relacionada directamente con el envejecimiento. Puede tener épocas y momentos de más o menos afectación. Actualmente no existe un tratamiento curativo para la artrosis, existen terapias que ayudan a aliviar y mejorar la sintomatología, para mejorar la calidad de vida del paciente.

El objetivo fundamental del tratamiento será el de aliviar el dolor y mantener la capacidad funcional. Para ello existen terapias médicas o tratamientos quirúrgicos.